“Nicolás Maduro Moros no es venezolano por nacimiento”

“Al tomar y consolidar cuerpo independiente la divulgada tesis del nacimiento de Nicolás Maduro Moros fuera de Venezuela; sumada luego a su referida entrada y radicación en el territorio del país mucho después de cumplidos los once años y aún en la eventualidad de que se pudiere documentalmente probar como indiscutido el nacimiento en Venezuela de su padre, sin embargo, sobre esa única y exclusiva probatoria, no se puede argumentar, sostener, documentar y validar, el soporte constitucional que haga legal y legítimo el actual desempeño de Nicolás Maduro Moros como presidente electo:
No existen en los hechos ni se pueden fabricar en derecho, los elementos que atornillen en lo político, social y psicológico del venezolano común, el inapelable e insustituible requisito constitucional de una venezolanidad por nacimiento.
Un nuevo elemento se incorpora
De ser cierta y tomada como tal la información, entonces, apareció lo que meses antes, bajo argumento de daños en los registros, habría sido negado por la misma oficina.
De acuerdo a la información publicada por el semanario Las Verdades de Miguel, bajo la firma de Mariano Mejías.
“… copia certificada de un acta de nacimiento proveniente de la Delegación Departamental del Norte de Santander de la Registraduría Nacional del Estado Civil de la República de Colombia, de un libro de Registro cuyo original ya se encuentra resguardado en máxima seguridad en un edificio público de Bogotá, y cuyo acceso al mismo, y proveniencia de la certificación que sustentará la demanda, proviene de una alta posición pública de la hermana República vecina…
… En dicho registro se evidencia que el padre de una criatura que fue presentada en noviembre de 1962, era (o es) venezolano por nacimiento, lo cual obligaría a su hijo a probar que acogió la opción de solicitud temporánea de residencia en Venezuela para poder calificar a ser considerado ‘venezolano por nacimiento’…”
Partida de Nacimiento
El padre al cual se refiere la copia certificada que envía Colombia, es Maduro García Nicolás, nacido el 23/12/1927 según ese documento y quien fuera, según informaciones ya comentadas, cedulado como venezolano en la ciudad de San Cristóbal.
La criatura presentada en noviembre de 1.962, se refiere indiscutiblemente –no puede ser otro– a Nicolás Maduro Moros y la Registraduría Nacional del Estado Civil de la República de Colombia, Delegación Departamental del Norte de Santander, lo que registró fue la presentación de un niño y a esa certificación de ese Registro se le conoce en Venezuela como Partida de Nacimiento.
En otros términos y sin que exista ni pueda existir la más mínima duda, Nicolás Maduro Moros, hijo de Maduro García Nicolás, nacido el 23/12/1927, supuesto venezolano y de Moros Acevedo de Maduro Teresa de Jesús, nacida en Cúcuta el 01/06/1929, nació, como se ha afirmado en notas anteriores, en Cúcuta, Norte de Santander Colombiay fue oficialmente registrado, como consta, su nacimiento en territorio colombiano.
Detalles del periplo del cucuteño Nicolás Maduro Moros en Venezuela, desde su infancia, trabajo como ayudante de chofer de autobús en Cúcuta, hasta su traslado a Caracas con los detalles de su ilícita cedulación como venezolano, ya han sido abordados.
En cuanto a la madre, suficientes las informaciones y la documentación de la que se dispone y que de forma indubitable identifica a la madre de Nicolás Maduro Moros, Moros Acevedo de Maduro Teresa de Jesús, como nacida en Cúcuta el 01/06/29 y titular de la Cédula de ciudadanía de Colombia N° 20.007.077, por tanto de indubitable y vigente nacionalidad  colombiana.
Por tanto
Sobre la base de esa tesis avanzada hoy documentada, práctica, jurídica y técnicamente, primero, Nicolás Maduro Moros, no siendo ni pudiendo probar ser venezolano por nacimiento,  carece de toda validez su presentación, aceptación, registro y postulación por el CNE para las elecciones presidenciales de abril de este año y por tanto.
Segundo, se invalida la postulación y, sujeto a la norma vigente, no puede, aún ganando las elecciones de abril, ejercer en pleno derecho el cargo de presidente de la República.
Tercero, en este caso de su proclamación como ganador; la ulterior juramentación, asunción y ejercicio del cargo por sobre y en detrimento de los términos pautados por el texto Constitucional vigente, y todos y cada uno de sus actos, dentro y fuera del territorio e independiente de fecha, hora, lugar y circunstancia, son nulos de toda nulidad; es decir, son actos inexistentes.
El patuque
El G2 de Cuba, a pesar de tener en sus manos las bases de datos –los soportes físicamente en la Universidad de las Ciencias Informáticas UCI– y todo el Sistema de Identificación y de Registro Civil de Venezuela; el acceso ilimitado y el control absoluto de todos y cada uno de los soportes físicos originales de todos y cada uno de los registros, no estuvo jamás capacitada para cumplir con las tarea de un Servicio de Inteligencia y Contrainteligenciaen un país en curso de una guerra clandestina y no declarada:
Primero, Ramiro Valdés Menéndez, jefe del G2, no se enteró en aquel momento de la selección por Fidel Castro Ruz de su “Hombre de La Habana en Caracas”, hoy identificado como Nicolás Maduro Moros, y menos tomó en cuenta la proyección futura de ese empeño de su jefe y desempeño de su Estado beligerante, para investigar previamente detalles completos del candidato, complementar la tarea al subsanar las fallas potenciales e imponer a su jefe, tanto de las resultas de la investigación, como de los arreglos implementados.
Segundo, Ramiro Valdés Menéndez, jefe del G2, no hizo lo que tenía que haber hecho a tiempo, para blindar con suficiencia tanto la condición de venezolano por nacimiento de Nicolás Maduro Moros, como la misión que le había sido asignada en Venezuela.
Tercero, pero es que tampoco, Ramiro Valdés Menéndez, jefe del G2, a pesar de sus años de entrenamiento y de la infraestructura técnica que le instaló en La Habana la Stasi (Servicio Secreto de la Alemania del Este, ésta a su vez heredera de las muy depuradas técnicas de la SS de la Alemania Nazi) y a estas altura del affaire, carece de medios y no está en capacidad para forjar y exhibir una Partida de Nacimiento que, técnicamente, soporte el peritaje y los  exámenes que, eventual e indiscutiblemente, puedan ser demandados y ser ejecutados en la fase probatoria, en caso de instaurar un juicio controvertido en tribunales, nacionales, menos aún extranjeros.
Entra en este juego político/criminal, el TSJ
Ante el desastre en curso, por instrucciones de La Habana, el Tribunal Supremo de Justicia TSJ, dando un manotazo a todas las causas en curso en cualquiera sea la Sala, ejecutivamente recolecta las documentaciones y sus soportes y asume directamente las tareas necesarias, tanto para ganar tiempo y mantener en Miraflores a Nicolás Maduro Moros, como para garantizar la continuidad del subsidio financiero venezolano a los hermanos Castro y su, disque revolución:
“… La abogada Gladis Gutierrez, la recién nombrada Presidenta del TSJ y de la Sala Constitucional, militante oficialista, dispuso que la Sala Constitucional del TSJ  se ‘avocara’ a conocer los siete recursos contenciosos electorales de nulidad contra las elecciones presidenciales del 14 de abril pasado.…”
¿Por qué?
Ingleses y alemanes, antes y durante la Segunda Guerra Mundial, desarrollaron unidades verdaderamente especializadas para la dotación de documentación falsa a sus agentes destacados tras las líneas de combate.
Conscientes estaban los profesionales de esos servicios, que la más mínima falla o error en documentos, soportes y testimoniales, conducirían en definitiva al absoluto fracaso de la misión de guerra y en particular a sus agentes infiltrados en el país bajo ataque, a los salones de torturas, juicios y a un paredón de fusilamiento.
Esas especializadas técnicas documentales fueron luego asumidas y mejoradas substancialmente por otros servicios de espionaje y contraespionaje, inteligencia y contrainteligencia, especialmente, fue el caso de la propia Alemania Occidental con Reinhard Gehlen al frente del BND y los de USA (OSS/CIA), URSS (GPU, NKVD, KGB); pero, eso es pasado.
De eso no le quedó memoria ni absolutamente nada a los improvisados del G2; como caribeños al fin, nada de eso merece importancia y en todo caso sobre la marcha siempre es posible resolver.
La jugada muy al estilo G2
Recientemente el ex Embajador, Representante Permanente de Panamá ante la Organización de los Estados Americano, en Washington, D.C. Guillermo Alberto Cochez Farrugia, anunció que viajaba a la ciudad de Cúcuta para recibir algunas importantes informaciones y documentos que le habían sido ofrecidas por fuentes voluntarias:
“… También daré detalles d últimas investigaciones s/ su lugar d nacimiento. Si el prueba q nació en Venezuela no lo mencionó más…
… Si se nacionalizo a los 11 años no nació en Venezuela y no puede ser Presidente. Doble fraude porque no gano el 14A. Vete Nicolás… (19/06/13)
Con posterioridad se conocería que la información y documentación que le entregaron a Cochez Farrugia para que la divulgara, era una burda estratagema para descalificarlo de hacerla pública con su firma y por sus medios; se trató de un montaje de una presunta Cédula de Ciudadanía Colombiana de Nicolás Maduro Moros.
Cochez Farrugia  salió de Colombia sin información y esa manipulada información e imagen que desechó, ya ha sido difundida por otros canales en la red.
Conclusión
Indiscutiblemente no queda otra alternativa si el objetivo es la permanencia de Nicolás Maduro Moros en Miraflores: a) recopilar y meter en congelador todas y cada una de las causas y de los recursos intentados por ante el TSJ; b) una nueva sentencia que al igual que en la anterior ocasión se aplicó un disque principio de “continuidad administrativa” para superar obstáculos; esta vez en los extremos, otro cualquier argumento del creativo repertorio de la revolución vendrá, en la sentencia de la Sala Constitucional, a convalidar el ilícito ejercicio de la presidencia de la República por un venezolano tramposamente cedulado, quizás nacionalizado y no como lo establece taxativamente la Constitución vigente de 1999, venezolano por nacimiento.
Por el camino que marcará esa nueva sentencia del TSJ, el próximo candidato y seguro ganador de las subsiguientes elecciones presidenciales, bien pudiera ser entonces, un nacido en La Habana, Camaguey o cualquier otro lugar de Cuba y nacionalizado ejecutivamente como el colombiano Nicolás Maduro Moros.
Fuente: Rafael Rivero Muñoz/ rriverom.wordpress.com
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